Ene 28

El color en nuestra ferretería

El color sirve para decorar y comunicar. En una ferretería, según de qué color pintemos las paredes, los techos o los complementos interiores, transmitiremos sensaciones distintas que afectan a muchos de nuestros clientes en detalles que solo son percibidos por nuestro subconsciente. Este es el caso de sensaciones como la limpieza, claridad, calidad, modernidad, confianza, etc.; toda una serie de señales que se emiten dependiendo del color.

A nivel comercial, el color es un elemento de estrategia que utiliza la mayoría de tiendas como un componente más de apoyo a la promoción y captación de clientes. No darle valor ni tratarlo adecuadamente dentro de nuestra ferretería nos genera muchos perjuicios. Los colores inadecuados o incorrectos provocan rechazo a una gran cantidad de personas, que dejan de ser clientes. En la gran mayoría de ferreterías no se da la importancia que debería al concepto color dentro de la tienda.

Las modas y tendencias influyen mucho en el color

En general, el color blanco es el más normal en la gran mayoría de establecimientos para paredes y techos. Dar un toque de color personal y corporativo a un establecimiento genera muchas ventajas, como las sensaciones antes comentadas, y también otro grupo de sensaciones como la amplitud o el diseño. Pintando un techo en color blanco. que es lo habitual. conseguimos claridad, pero no más amplitud. En cambio, si el techo se pinta con un color oscuro, se genera la sensación de mucha más anchura de la que podemos percibir si estuviera en color blanco.

Cuesta mucho cambiar los conceptos tradicionales existentes en nuestra sociedad de que cada cosa tiene un color. No es del todo cierto que lo que siempre se ha hecho es lo mejor o será lo más conveniente, al ser el color un elemento muy cambiante por las modas o tendencias de nuestra sociedad.

Las combinaciones de color con paredes en varios colores dentro del mismo establecimiento también son una solución para captar la atención de nuestros clientes, pero las mezclas de muchos tonos distintos en ocasiones confunden. Se deben de mezclar, pero con cierto rigor y coordinación entre ellos. Un techo oscuro se puede combinar con columnas o paredes más claras, consiguiendo también así el efecto de amplitud que nos provoca un techo más oscuro.

Equilibrio en el color

Transmitir mediante el color nuestra imagen corporativa es bueno, pero un el exceso de color corporativo tampoco es recomendable. Debemos de separar los colores de ambientación de nuestra ferretería con el color de nuestra imagen. En muchas ocasiones, los colores corporativos para llamar la atención resultan muy agresivos y potentes. No podemos pintar, por ejemplo, una ferretería por dentro y por fuera con techos incluidos de color amarillo muy vivo, por decir un color, ya que nos cansaría y además provocaría el efecto contrario: se produciría un rechazo inconsciente por parte de nuestro cliente al no sentirse a gusto dentro de nuestra ferretería.

Si supiéramos lo que nos aporta una buena combinación de color para nuestras ventas, sin ninguna duda estaríamos pintándolo y mejorándolo constantemente. Pero la realidad no es así y pocas ferreterías se preocupan de que sus acabados de pintura y el color de esta resulte visible y recordable.

Falta de mantenimiento

Otro problema muy común es el mantenimiento. Hay muchas ferreterías que pintan una vez y pasan años sin volver a pintar de nuevo. Esta falta de rigor en el mantenimiento lo ve todo el mundo menos el propietario de la ferretería.

Hay que realizar un mantenimiento de nuestro punto de venta, que se debe pintar con cierta asiduidad. Lamentablemente, la media de mantenimiento en lo que se refiere a las ferreterías, por las estadísticas y estudios realizados, es bajo: el 22 % lo hace en un periodo de entre 1 y 5 años; el 43 %, entre 5 y 10 años; y el 35 %, entre 10 y 15 años. Estos porcentajes reflejan la falta de preocupación por tener una ferretería que transmita toda esa serie de valores intangibles que, si son percibidos por los clientes, a su vez se transforman en ventas. No podemos dejar sin pintar ni mantener nuestra ferretería durante 15 años, tal y como reflejan los datos de casi el 35 % sin hacer nada para mejorar. Nuestra ferretería es una herramienta de trabajo y el generador de nuestras ventas.

Es el mismo caso que si un taxista o un camionero no cambiaran el aceite del coche, por ejemplo. Llega un momento límite en todo y en la ferretería este límite se transforma en una falta de respeto hacia el cliente al transmitir dejadez y hasta suciedad, que en muchas ocasiones se mezcla con la falta de higiene al no mover para limpiar los elementos instalados desde siempre y menos moverlos para pintar adecuadamente. Son muy importantes las sensaciones que nos aporta el color. La falta de cuidado en este apartado, sin ninguna duda, afecta a muchos clientes hasta generar rechazo.

Sugerencias y comentarios:

• El color es un elemento más que ayuda a vender.
• Aplicar los colores adecuados en nuestra ferretería nos aporta una serie de valores intangibles pero efectivos a nuestros clientes.
• Un techo oscuro hace más ancho el espacio.
• No mantener adecuadamente nuestra ferretería, en lo que se refiere al pintado y color, dice mucho de la falta de preocupación por sus clientes.